Un sistema modular de enfriamiento líquido directo para un clúster de servidores de alto rendimiento.
Un centro de investigación pionero en Barcelona necesitaba desplegar un clúster de servidores para entrenamiento de modelos de IA, con una densidad de potencia que superaba los 40 kW por rack. Los sistemas de aire acondicionado de precisión tradicionales eran insuficientes y generaban puntos calientes críticos, poniendo en riesgo la estabilidad y la vida útil del hardware.
Nuestro enfoque fue diseñar una solución de enfriamiento líquido directo al chip (DLC). Desarrollamos módulos de disipador personalizados que se acoplan directamente a las CPUs y GPUs, extrayendo el calor de manera eficiente mediante un circuito cerrado de agua desionizada. Un sistema de distribución modular, con bombas redundantes y intercambiadores de calor exteriores, completa el ciclo, disipando la energía térmica fuera de la sala.
La implementación se realizó en fases, comenzando con un rack piloto para validar la eficacia térmica y la compatibilidad mecánica. Posteriormente, se desplegó la infraestructura principal de tuberías y el sistema de control centralizado, permitiendo una integración sin interrupciones en la operación existente.
El proyecto logró una reducción del 95% en el consumo energético del enfriamiento comparado con los sistemas de aire forzado, permitiendo que el PUE (Power Usage Effectiveness) del centro se acercara a 1.05. Se eliminaron por completo los puntos calientes, manteniendo las temperaturas de los componentes críticos por debajo de los 65°C incluso bajo carga máxima sostenida.
Como materiales de confirmación, el cliente proporcionó informes de monitorización térmica previos y posteriores a la instalación, gráficos de consumo energético del sistema de climatización, y un testimonio escrito del director de operaciones destacando la fiabilidad del sistema durante los picos de cálculo de los últimos seis meses. Además, se documentó un aumento del 15% en la capacidad de procesamiento sostenible del clúster gracias a la eliminación de los throttling térmico.
Los líderes en infraestructura crítica comparten su experiencia con nuestras soluciones de refrigeración modular y energía redundante.
“La implementación del sistema de refrigeración modular de MODELHANE redujo nuestro PUE de 1.45 a 1.18 en solo 6 meses. El ahorro energético anual supera los 120.000€, con una disponibilidad del 99,99% incluso durante la ola de calor del verano pasado.”
Ahorro Energético Verificado“El sistema de energía redundante previno una interrupción crítica durante un fallo de red municipal. Mantuvo operativos 2.500 racks de alta densidad sin fluctuaciones. La modularidad nos permitió escalar la capacidad un 40% sin paradas, un resultado práctico excepcional.”
Cero Tiempo de Inactividad“La solución de alta disponibilidad para nuestro centro de cálculo de IA ha sido fundamental. Logramos una reducción del 35% en los costes de mantenimiento y un incremento de la densidad de potencia por rack a 25 kW. La monitorización predictiva evitó 3 fallos potenciales.”
Alta Densidad Lograda“El despliegue fue un 50% más rápido que con soluciones tradicionales. El diseño modular nos permitió adaptarnos a un espacio limitado, aumentando la eficiencia del suelo técnico. Los resultados son tangibles: mayor resiliencia y un retorno de la inversión en menos de 18 meses.”
ROI Acelerado